~Tempus Fugit~

El tiempo.

Hablamos del tiempo refiriéndonos al salvador de nuestras penas y al conquistador de nuestras alegrías.

Al que nos ayuda a pasar de la tristeza a la felicidad.

Al que nos enseña quien si, quien no y quien nunca.

Al fiel compañero de viaje que siempre nos dará las respuestas adecuadas o hará que no nos importen las preguntas.

Al ahuyentador de miedos, al trampolín de aventuras.

 

El tiempo…

De lo que no somos conscientes es que esperar significa perderlo.

Lo que no entendemos es que la vida sólo pasa una vez, que tenemos tiempo limitado.

Y nosotros aquí, tan cómodos, esperando que esa persona venga a darnos la mano, mientras rechazamos otras que están dispuestas a dárnosla ahora, en este momento.

Perdemos continuamente algo que no sabemos hasta cuando lo tendremos.

Perdemos el tiempo cada vez que discutimos, cada vez que damos segundas oportunidades, cada vez que mentimos, cada vez que engañamos, cada vez que nos dejamos engañar, cada vez que nos cerramos puertas, cada vez que decimos “no” por miedo o por inseguridad.

Perdemos el tiempo cada día que nos levantamos sin ganas, sin propósitos, sin esperanzas, sin sueños, sin anhelos.

Y el tiempo, no dura para siempre. Nosotros tampoco.

Resultado de imagen de tempus fugit

Vive cada día con la certeza de que jamás se repetirá, porque querido amigo, no lo hará.

Recupera las personas, las ideas, las ganas, las ilusiones… todo, lo que te haga feliz.

No lo dejes pasar, no te quedes esperando, no permanezcas inmóvil.

El “ahora” es un regalo y tú eres el destinatario.

Disfrútalo.

Pese a que no sea tu mejor momento, pese a que tengas cargas que te impidan avanzar a la velocidad que te gustaría, pese a todo.

Disfrútalo.

Porque hay una cosa que está clara:

EL TIEMPO QUE SE VA, NO SE RECUPERA JAMÁS.

 

AV.

Mujeres

Hoy es nuestro día, y no quería desaprovechar la oportunidad de dar las gracias a todas las que me rodean, por ser unas VALIENTES, así, con mayúsculas. 

Empezaremos por arriba, a mis abuelas, por darme todo el cariño y más del que mucha veces creemos posible de dar, por apoyarme y ofrecerme siempre ese abrazo que abarca ciudades sin preguntar, por saber leer en mis ojos cuando necesito que me hagáis unos rosquillos y así aprovechar para reírnos mientras me enseñais costumbres de “toda la vida”. 

A mi madre, por su amor incondicional, siempre. 

A mi hermana, por ser la primera amiga que me encontré en mi camino, por ser mi confidente, por enseñarme a luchar por aquello por lo que quiero con uñas y dientes.

A mis amigas, esas locas con las que no tengo nada en común, pero que sin embargo siempre necesito escucharlas, aconsejarlas y sacarlas a bailar cuando surge la oportunidad. Porque me han enseñado que a veces un café o una caña en una terraza un día cualquiera soluciona más cosas que un psicólogo, y eso no tiene precio.

A mis tías, primas, compañeras de clase o de trabajo, a esa dependienta que siempre pone su mejor sonrisa.

Y por último, a alguien que me acompañará siempre, yo misma, que aunque a veces ni me comprendo, yo sola he sido capaz de lograr muchas cosas que ni siquiera creía que podría conseguir.

A todas ellas, muchas gracias. 

PUEDES

Comenzar.

Comenzar suele ser la parte más complicada si no sabes lo que quieres hacer, pero también la más sencilla si estás decidido a dar el paso.

Pero quiero ayudarte a dar el primer paso, a saltar el próximo obstáculo o a cerrar esa puerta que está entreabierta y no te deja mirar para otro lado.

Cuando uno comienza un nuevo año lo suele hacer con esperanzas nuevas, fuertes y decididas que nos hacen creer más poderosos. Sí, ¿quién no se ha levantado un día y ha pensado que es capaz de lograr lo que se proponga? Pues esa energía es la que quiero que le pongas. A la vida, a los problemas, a la falta de esa persona, a la ausencia de fortaleza cuando todo parece venirse abajo, a los despropósitos, a las mentiras, a los miedos, …

Quiero que seas capaz de sentir que puedes, porque:

“Tanto si crees que puedes como si no, estás en lo cierto” – Henry Ford.

Sí, ¿porqué no?:

P-U-E-D-E-S

Y no es cuestión de cabezonería. Es cuestión de valentía. De querer salir de la zona de confort, de querer ser más, de querer ser mejor, no mejor que nadie, sino mejor que tú mismo. Ser tu mejor versión. A mi no se me ocurre un mejor plan.

Basta de quejarse por las carencias. Basta de ser negativos poniéndonos por bandera el ser realista.

Sal ahí fuera. Mira a la gente cumplir sus sueños y lánzate a ser el siguiente en lograrlo.

Porque puedes, porque quieres y porque te lo mereces.

Hoy más que nunca, te lo mereces.

 

Feliz 2017, feliz vida.

 

AV.

Borderline

Ella no es el prototipo de amiga perfecta ni mucho menos, tampoco pretende serlo a decir verdad. Ella no es como las demás o los demás. Ella es mi amiga borde, clara y sincera. Esa que nunca me dirá lo que quiero escuchar, pero si lo que necesito oír. Ella es ese tipo de amiga que intentará que no te estrelles, pero que una vez te lo ha avisado limpiará su conciencia con un simple “te lo dije”. Y lo peor es que sabrás que lleva razón hasta en la última palabra.

La querrás y odiaras a partes iguales, porque este tipo de amigas es así. La odiaras cuando te escupa las verdades que tu te intentas ocultar, pero la querrás a partes iguales cuando descubras que sus palabras son exactamente la dosis de realidad que necesitabas.

No será la típica amiga que te deje vivir en las nubes, ella te traerá de vuelta a la tierra aunque te tenga que dar un guantazo para ello (hacerme caso, si es vuestra amiga borde, lo hará).

 

cosas-que-pasan-cuando-eres-amigo-de-alguien-desde-siempre

 

Pero también se enfrentará a todo aquel que intente hacerte daño, poniendo en juego su propio tipo por ti, aunque luego te eche la bronca sabiendo que la otra persona lleva razón. Será ese tipo de amiga capaz de chuparse una hora más de viaje por no dejarte sola, de acompañarte una noche de soledad con una botella de ron o de puerto de indias en cualquier pueblo perdido de España y hacer de ello una noche legendaria. Creará recuerdos repletos de risas y días anecdóticos. Será esa amiga que no te contará las cosas que le suceden al instante, pero que cuando su tierra empieza a temblar un poco, si que acude a ti. Así son ellas, ese tipo de amigas, la mía, se cierran en banda, porque saben que todo lo que puedas decirle ya se lo han dicho ellas a sí mismas, al menos unas 20 veces.

Te hará preguntas incómodas, de esas que te hacen plantearte las cosas, tu vida, ya sea sentimental, profesional o sobre ti misma y tu propio crecimiento. Son ese tipo de amigas que yo recomendaría que todo el mundo tuviese al menos una. Porque hace falta, porque es tu yo racional cuando pierdes un poco el norte, porque cuando sepas que necesitas oír algo que no quieres escuchar irremediablemente pensaras en ella, pero también cuando necesites risas, llantos o abrazos. Este tipo de amigas tienen algo especial, tienen magia, a su manera.

 

L.

Queda inaugurada…

Queda inaugurada la temporada de sol, de calor y de buen tiempo.

De paseos hasta las tantas con amigos, pareja o familia, acompañados de una buena bolsa de pipas para compartir.

De salidas diarias y nocturnas.

De pantalones cortos,  camisetas de colores y gafas de sol.

De piscina, playa o montaña.

De sorpresas detrás de cada esquina con nuevos planes que surgen de una charla entre varios delante de una Coca-Cola fresquita y una tapa en la terraza del bar de tu pueblo.

Queda inaugurada la temporada de organizar planes con los amigos (que se llevarán a cabo o no) pero que sólo la idea de plantearlos, hace que suenen a gloria.

De quedar con esa amiga que hace tanto que no ves y ahora, con las vacaciones se os hace posible el reencuentro.

De alegrarte por dejar atrás a esa persona que no te ayudaba a ir hacia delante.

De salir a devorar la pista de baile, cualquier noche, a cualquier hora; con una buena amiga.

Es tiempo de borrar malos recuerdos y mirar hacia delante acompañados de la gente que siempre está ahí, la que nunca nos abandona aunque les hayamos dejado nosotros a ellos en el olvido en algún momento.

De saborear el verano y morder cada día un pedacito del mundo que nos toca comernos.

De salir a brillar, a destacar, a equivocarnos y a llorar (pero siempre de alegría).

Es el momento de dejar la rutina de lado, aunque sea durante un ratito, para dejarnos sorprender por las maravillas que esconde el verano en cada rincón.

Porque sabemos que con amigos todo es mejor.

Porque estamos convencidos de que las alegrías, si se comparten, siempre saben por dos.

 

AV.

 

AutoDestrucción

Solía ser de las que escribía en una vieja libreta y nunca lo leía.

De las que llaman a la puerta por educación antes de entrar, aunque la puerta esté entreabierta.

De las que lo daban todo, esperando que nadie se lo devolviese.

De las que sonríen sin motivo aparente, porque no necesita tenerlo.

De las que ríen con el alma ya que no sabe hacerlo de otra manera.

De las que miente, pero sólo a veces; cuando lo prefiere a herir.

De las que bailan con zapatillas frente al espejo de su cama, imaginando que lleva tacones y está delante del chico que le hace suspirar.

Ella era consciente de que en ocasiones las cosas no salen como uno quiere, pero no se rendía. Siempre se agachaba a recoger los trozos rotos de su alma y se encaminaba de nuevo hacia delante. No sabe qué habrá detrás de cada obstáculo con el que se enfrente, pero le da igual. Sabe que la única forma de averiguarlo es sorteándolo.

Y así transcurren los días, soñando con aventuras en un lugar donde los pedazos rotos de su corazón sanen y su alegría sea capaz de transformar tanta oscuridad en algo de luz.

Era una chica que decidió auto-destruirse cuando le conoció. Le entregó las llaves de su alma y su corazón a alguien que sólo las amontonaba en un viejo llavero oxidado.

Hoy, sigue siendo alguien especial, pero necesita que se le acerque alguna persona con el valor suficiente de hacerla brillar.

AV

Valor sentimental.

Cuando la mayoría de la gente habla de regalos, siempre suele hacerlo acerca de aquellas cosas materiales que otra persona le regala, tal se gasto tanto en regalarme esto. Y se quedan tan anchos, algunos casi ni las gracias.

A mi me encanta regalar y que me regalen por supuesto, pero desde pequeña me enseñaron que el valor es algo más que el precio que le pongan a una cosa, y como buena ADE, a día de hoy he aprendido a valorar muchísimo más cada mínimo detalle que alguien tenga conmigo.

Y por supuesto que a todos nos gustan que nos regalen cosas caras y bonitas, pero esta vez quiero hablar de regalos que van mucho más allá de su precio, me refiero a aquellos que demuestran que esa persona invirtió su tiempo pensando en la forma en la que sacaría nuestra mejor sonrisa o quizás hasta lograría emocionarnos.

image

Hablo de que una tarde de domingo cualquiera guitarra y libros en mano te lleve a cualquier parte y te regale uno de los momentos con el que llevabas soñando desde hacía meses, hablo de que se presenten debajo de tu ventana solo para hacerte el símbolo del rock & roll y explicarte su significado y te quedes ahí paralizada entre la sonrisa y la emoción, hablo de que te regalen tu película favorita simplemente porque debe hacerlo tu persona favorita, hablo de una guía de viaje hecha a mano y que te de por sonreír cada vez que la ves, hablo de tu abuela dejándote un dedal que quizás uso también su madre.

Por que seguro que si cada momento lo pudiésemos contabilizar, dejaríamos atrás el precio que el mercado pondría o el de cada factor productivo, y solo lo contabilizariamos por aquello que despierta en nosotros, eso que es incalculable, ese al que llamamos valor sentimental.

L.

A ese amor perdido…

Desapareció de tu vida.

Y es entonces cuando te das cuenta que ya nada es como era.

Pero, ¿sabes? creo que ese cambio lo has buscado tú. Supongo que de vez en cuando viene bien que algo cambie, para que así puedas superar obstáculos que te ayuden a continuar.

Ya, ya lo sé. Cuesta trabajo creerlo. Cuesta trabajo creer que todo se transforme y se convierte de repente en nada.

A veces, te gustaría cerrar los ojos para después abrirlos y ver que todo sigue igual. Que esa persona continúa ahí, a tu lado. Pero creo que es mejor así. Te hacía daño, ese amor dolía. Seguro que lo que quieres es que pase el tiempo y logres olvidarlo, aunque en el fondo lo que necesitas es aprender a vivir sin él, sin ese amor que te ahogaba. Sin ese amor que era tan profundo que te hacía daño hasta más no poder.

Y ves que el tiempo pasa. Que te ha sustituido, en tiempo récord. En un tiempo en el que tú pensabas que ya estaba todo superado. Pero le ves, acompañado de otra persona, feliz. Y tú ahí, sin saber qué hacer… Se cae el mundo al suelo.

¡Se acabó!- Piensas. Pero no. Ahí es donde todo comienza. Donde tus pensamientos empiezan a funcionar. Y tú no quieres, no quieres darle más importancia de la que tiene, pero le das más de la normal y sufres. Sufrimiento inútil. Nadie te entiende, ni si quiera tú.

Y, quisieras bajar del tren, pero no puedes. Estás demasiado lejos de la estación y tú escogiste continuar. Y este tren no tiene vuelta atrás. No volverá al inicio. NO. Además, tu estás convencido de que es mejor así. Y sigues ahí. Pero miras atrás, sin querer; y recuerdas.

¿Para qué?- Te preguntas.

AV.

A 2016 le voy a sorprender yo!

Esta Navidad ha sido tiempo de despedidas, de cambios, por todos es sabido que ahora que hemos comenzado un año nuevo nos hemos tenido que despedir de todo aquello que nos ha dejado este año ya pasado, y hacer la lista de todos aquellos propósitos que vamos a incumplir en el siguiente.

Estas navidades se han llenado de momentos, como el momento de sentarnos en la mesa rodeados de nuestras personas más queridas y echar de menos a aquellos que tristemente dejan un asiento vacío, pero en nuestro caso hemos prefierido quedarnos con todas las sonrisas que nos regalaron mientras se sentaban también a la mesa año tras año.

Llegó el momento de cerrar etapas, se acabó la universidad, el instituto, o lo que fuera, toca afrontar lo que venga con coraje y sobretodo con muchas ganas.

Toca también poner mucho de nuestra parte para conservar a aquellas personas que hemos conocido durante este año. Ya hemos brindado por la salud, por el dinero y sobretodo por el amor, por seguir siendo capaces de querer pase lo que pase, siempre me ha fascinado esa capacidad humana.

Es momento de dejar de pensar en el futuro porque éste ya ha llegado. Sí, el 2016 está aquí, y quiere quedarse a formar parte de nuestra historia.

Y, debemos darle una oportunidad y abrirle la puerta con alegría e ilusión; porque al igual que los niños esperan esta noche la llegada de Sus Majestades los Reyes de Oriente, los mayores, aguardamos con la misma intriga el momento de ver bajo el árbol una bolsita con nuestro nombre, para que la ilusión crezca en nuestros corazones al igual que cuando éramos unos críos.

En estos tiempos dónde el amor se basa en un “te quiero” escrito a través de una pantalla de móvil u ordenador, es necesario salir a la calle, y darle ese abrazo que tienes guardado con tantas ganas.

La magia de la Navidad seguirá el resto de meses del año si nos concienciamos de que el amor es imprescindible en cada uno de ellos.

Con nuestros mejores deseos,

Felices Reyes.

Felices Ilusiones.

L & AV

Permítetelo, date el gusto.

De verdad que no, que no te merece si no te saca una sonrisa cuando estás llorando por la más mínima tontería.

Que no, que no merece a su lado alguien que se desvive por él mientras pasas desapercibida.

Que no merece que le dediques tu tiempo, ese tan valioso, ese que otros estarían locos por rozar; cuando no siente que te desvives por él.

Que no mereces vivir enfrascada en un cuento del que sabes que las perdices sólo estarán en tu imaginación.

No mereces a alguien que no comparta sus sueños contigo y te haga partícipe de ellos.

No debes cargar con la responsabilidad de hacerle sonreír a él mientras te olvidas de hacerlo tú.

No es justo que gastes tu alegría, esa que desbordas, en intentar llenar sus días de felicidad mientras dejas de lado la tuya.

No, no se lo merece.

No merece que le dediques ni una mirada, aunque sea de indiferencia, porque te mereces encontrar a alguien que haga que los días tristes se conviertan en tardes al sol de mayo.

Te mereces despertar con sueños para poder darte el lujo de hacerlos realidad sabiendo que a tu lado se encuentra esa persona que desea formar parte de ellos.

Es justo que tus llantos sean calmados con cosquillas y un beso en la frente, acompañado de un “todo va a ir bien”.

Te lo mereces.

Te mereces ser feliz y caminar al lado de alguien que lo consiga cada día con tan sólo un gesto.

Ojalá encuentres algún día a la persona que TE MERECES de verdad, pero mientras tanto te dejo que pienses en todo lo que podrías ganar si te pusieses manos a la obra y te quitases la venda de los ojos que impide que lo logres. Y, ¿sabes por qué? Porque te lo mereces.

AV